No poder escapar

51505908_2441824422514392_6752663800291262464_n

Compré este libro de relatos de la escritora estadounidense Shirley Jackson debido al interés que despertó en mí ‘The Lottery,’ – que consideramos una posible lectura para el aula – poco tiempo antes de que saliese este pasado otoño la adaptación libre de Netflix de su novela The Haunting of Hill House (La maldición de Hill House). Leyendo estos relatos he descubierto a una escritora superdotada que corre el riesgo de ser erróneamente percibida como una autora del género del terror, sobre todo después del gran éxito cosechado por la serie de Mike Flanagan.

Los guionistas de Netflix han buscado subrayar las dosis de sustos y terror escapista, al mismo tiempo que la serie adquiere cierta relevancia al adentrarse en los vericuetos derivados de un cuestionamiento de las fronteras entre la realidad y la otredad espiritualista. Pero Netflix parece pasar por alto que las angustiadas protagonistas de los relatos de Shirley Jackson viven atrapadas en un psiquismo gótico directamente heredado de “las locas encerradas en el ático” de la novela del diecinueve, de Jane Eyre a The Yellow Wallpaper. El psiquismo de Shirley Jackson no podría desligarse de la aplicación de una perspectiva de género a la interpretación de su obra.

Shirley Jackson sufrió el desprecio de su madre hacia su persona, debido principalmente a su escasa conformidad con los cánones de la belleza femenina y el buen gusto de la buena sociedad provinciana de la que provenían. Después, se sumió en un fallido matrimonio con el fracasado – y descaradamente infiel – escritor judío Stanley Edgar Hyman, en el que el horror de Jackson a las esclavitudes domésticas de lo que se percibía debía ser el modelo de un ama de casa en la sociedad norteamericana de los años 50 adquirió los tintes góticos que enlazan sus historias. Las mujeres que los protagonizan viven la continuación del relato de “la loca encerrada en el ático,” bien como jóvenes recién llegadas a sus minúsculos y opresivos apartamentos neoyorquinos desde pueblos o ciudades pequeñas, pronto presas de la avidez sexual y la disfuncionalidad emocional de los hombres que se topan en su camino hacia la independencia profesional, o como mujeres que de la ciudad que se instalan en casas de campo que prueban ser un refugio equívoco en el que apenas pueden escapar de la persecución y el linchamiento de sus brutales vecinos provincianos.

Esta colección de relatos editada en la serie de Modern Classics de Penguin está basada en el volumen que Shirley Jackson publicó con el título de The Lottery; or, The Adventures of James Harris en 1949. Uno de los aspectos más originales de estas historias reside en la elaboración de la caracterización de James Harris, el prototipo del daemon lover, un joven seductor con intereses literarios que siempre acaba resultando poco de fiar para las mujeres que se convierten en sus víctimas incautas. El caso es que “James Harris” es encarnado en distintos personajes en diversas historias a lo largo de la colección. Siempre es un seductor poco de fiar, pero en ‘The Daemon Lover’ es un aspirante a escritor que acaba de abandonar a su novia el día de la boda; en ‘Elizabeth’ es “Jim” un escritor de éxito que probablemente se aprovechará de una editora que languidece en una casa editorial venida a menos; en ‘Seven Types of Ambiguity’ es un librero que vende un preciado volumen de su colección a un burgués grosero carente de toda sensibilidad literaria.

Estas sucesivas reencarnaciones de James Harris, una mezcla de seductor terrible y bon vivant, contribuyen al profundo sentido del humor que acompaña estas historias que al mismo tiempo constituyen un serio estudio sobre la enajenación femenina en el mundo moderno. El humor dota a los relatos de la resiliencia de la que carecen las mujeres que los protagonizan, e invitan a sus lectoras y lectores a pasar rápidamente las páginas con una divertida conciencia de la realidad de los agudos conflictos – entre el deseo y la realidad, entre los espacios interiores y exteriores, entre la mujer y el hombre, entre el individuo y la sociedad – aquí presentados, y que convierten a Shirley Jackson en mucho más que una autora de historias de terror.